Más de 600 mil hectáreas de bosque y vegetación se pierden cada año en México y, junto a malas prácticas agrícolas, son la causa de la pérdida de 540 millones de toneladas de tierra fértil que reduce rápidamente la capacidad productiva de las tierras.
El cambio climático ha provocado también la presencia de intensas sequías que han causado enormes daños en amplias regiones.
Tan sólo en el año 2011, se afectó casi el 30 por ciento de la superficie en 8 estados del país con grandes pérdidas para la agricultura, la ganadería y la acuacultura. Hubo un gran despoblamiento ganadero.
La desertificación y la sequía son dos grandes finales del apocalipsis junto a la escases de agua, la excesiva pesca oceánica, el calentamiento de la tierra, la contaminación ambiental, la pérdida de la vegetación y las especies.


