Sólo pudo estudiar hasta cuarto año de primaria, es una mujer incansable y de carácter muy firme. Aunque con limitaciones, siempre procuró la alimentación de sus hijos y los motivó para seguir estudiando. Sin ser una gran oradora, soy el destinatario del mejor discurso de su vida: "vete, prepárate y ayudanos. Fíjate como estamos de pobres".
